|
El asado: un rito argentino.
No
sabemos bien cómo se transmite, o qué factores culturales se deben
alinear para que ocurra. Lo que sí sabemos es que la mayoría de los
argentinos crecimos incorporando y alimentando un concepto:
el asado no es
una comida más. Tiene algo de ceremonia, algo de celebración
ancestral, algo de magia...
No
importa a quiénes o a cuántos congregue. El protocolo de un asado
para cinco no dista casi nada del de uno para veinte.
Ese ceremonial no escrito, al parecer, se va consolidando y a
la vez enriqueciendo mientras pasa de generación en generación.
Técnicas de iniciación del fuego, secretos de preparación previa,
proveedores cuyo nombre se revela sólo a los íntimos,
sal, temperatura, densidad de la brasa, timing y ojo clínico para juzgar
"el punto", son apenas algunos de los elementos que construyen el
equipaje del asador. |